Peluquería
Cuánto cuesta la peluquería canina y de qué depende el precio
Tres cosas definen el total, y ninguna es un misterio. Te las explicamos para que sepas por qué te cobran lo que te cobran, acá o en cualquier parte.
· 3 min de lectura
Es la pregunta que más se hace por teléfono y la que peor se responde en el rubro. «Depende» es cierto, pero no sirve. Lo que sí sirve es explicar de qué depende, y eso son tres cosas.
1. El tamaño del perro
Es lo que más pesa, y no por capricho: un perro grande usa más agua, más producto y sobre todo más tiempo de secado, que es la parte más larga de todo el proceso. Un gran danés puede tomar el triple que un poodle toy.
Los tramos se definen por peso. Si no sabes cuánto pesa el tuyo, sirve compararlo: «como un beagle» ubica mejor que un número.
2. Qué se le hace
No es lo mismo un baño con secado y limpieza básica que un corte de raza hecho a tijera. Estos son los trabajos que se cobran distinto:
- Baño y mantenimiento: lavado, secado, limpieza de oídos y corte de uñas. Es la base.
- Corte completo de raza: el corte que corresponde a la raza, con su forma y sus largos.
- Estilo osito: el corte redondeado, muy pedido en poodles y bichones.
- Deslanado profundo: sacar el pelo muerto de la capa interna en perros de doble manto.
- Stripping técnico: arrancar el pelo muerto a mano en razas de pelo duro, como el schnauzer o el fox terrier.
3. Cómo llega el pelaje
Esta es la que sorprende a la gente, y es la más justa de las tres. Un perro que llega cepillado se baña en la mitad de tiempo que uno con nudos apretados contra la piel.
Desarmar nudos es un trabajo lento, y hecho con apuro duele. Cobrarlo aparte es lo que permite tomarse el tiempo de hacerlo sin lastimar al perro, en vez de resolverlo con la máquina al ras.
Por qué publicamos los precios
En el rubro casi nadie lo hace, y entendemos por qué: el total varía y da miedo que alguien llegue con un número en la cabeza que no calce. Nos pareció que la solución no era esconderlo sino dejar que lo calcules tú.
En el cotizador eliges el porte, el corte y el estado del pelaje, y ves el total exacto y cuánto se demora. Es el mismo tarifario que usa el mesón: no hay un precio de internet y otro de mostrador.
Lo que conviene preguntar en cualquier peluquería
- ¿El precio incluye corte de uñas y limpieza de oídos, o va aparte?
- ¿Cuánto se demora? Si le dan hora y lo dejan seis horas, algo no cuadra.
- ¿Cuántos perros hay a la vez? Un perro esperando en una jaula tres horas no es lo mismo que uno que entra a su hora.
- ¿Qué hacen si llega con nudos? La respuesta honesta es que cuesta más o se corta; desconfía de la que dice que da igual.
- ¿Piden vacunas? Si no las piden, tampoco se las piden al perro que estuvo antes que el tuyo.
Toma menos de un minuto y no necesitas dejar tus datos para ver el precio.
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